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EL PODER DE LA EMPRESA EN LA IMAGEN DE PAPÁ NOEL

EL PODER DE LA EMPRESA EN LA IMAGEN DE PAPÁ NOEL

En este mes de diciembre en el que la Navidad es la protagonista, hay varios personajes míticos que la caracterizan. Uno de ellos es el famoso Papá Noel, conocido a lo largo y ancho del mundo por múltiples y variados nombres, como San Nicolás, Santa Claus, Viejito Pascuero, Padre hielo,… al igual que cambian de un país a otro las historias y formas que se tienen de vivir la tradición de la noche del 24 de diciembre.

Lo que no varía es la figura del viejecito barrigudo, de tez rosada, vestido con traje rojo y larga barba blanca, pero, ¿siempre ha tenido este aspecto? ¿De dónde vienen sus orígenes? ¿Su vestimenta siempre ha sido de color rojo?

Cuenta la historia que Nicolás de Bari nació en el siglo IV en Patara, una ciudad del distrito de Licia, en lo que actualmente es Turquía, dentro de una familia rica y acomodada. Desde su niñez, Nicolás destacó por su bondad y generosidad con los más pobres, preocupándose siempre por el bien de los demás. Siendo todavía muy joven, el muchacho perdió a sus padres, presas de una epidemia de peste, y se convirtió en el heredero de una gran fortuna. A sus 19 años, Nicolás decidió dar toda su riqueza a los más necesitados y marcharse a Mira con su tío para dedicarse al sacerdocio. Allí fue nombrado obispo y se convirtió en santo patrón de Turquía, Grecia y Rusia. Además fue nombrado Patrono de los marineros porque, cuenta una historia que, estando alguno de ellos en medio de una terrible tempestad en alta mar y viéndose perdidos, comenzaron a rezar y a pedir a Dios la ayuda del santo, y las aguas se calmaron.

San Nicolás falleció el 6 de diciembre del año 345. Puesto que esa fecha está muy próxima a la Navidad, se decidió que este santo era la figura perfecta para repartir regalos y golosinas a los niños el Día de Navidad.

Desde el siglo VI, se empezaron a construir templos en su honor y en 1087 sus restos fueron llevados a Bari, en Italia. Posteriormente, en el siglo XII, la tradición católica de San Nicolás creció por Europa, y hacia el siglo XVII emigrantes holandeses llevaron la costumbre a Estados Unidos, donde se suele dejar galletas o pasteles caseros y un vaso de leche a Santa Claus.

El aspecto de San Nicolás de Bari era muy distinto al que se le atribuye hoy: tenía la complexión delgada y era de gran estatura. Y el hecho de que lo representen siempre con una bolsa y tenga la fama de repartidor de regalos se debe a que, en cierta ocasión, el santo tuvo conocimiento de que la hija de uno de sus vecinos iba a casarse y su padre no tenía dinero para la dote, por lo que decidió entregarle una bolsa con monedas de oro. Así, la boda pudo celebrarse y, desde entonces, cobró fuerza la costumbre de intercambiar regalos en Navidad.

Aunque la leyenda de Papá Noel sea antigua y compleja, y proceda en gran parte de San Nicolás, la imagen familiar de Santa Claus con el trineo, los renos y las bolsas con regalos es una invención estadounidense. En 1823, el escritor inglés Clement Moore escribió el poema “Una visita de San Nicolás”, imaginando que Papá Noel surcaba los cielos en un trineo llevado por, al menos, nueve renos: Rudolph, Donner, Blitcher, Cometa, Cupido, Brillante, Danzante, Centella y Zorro, y no que repartía sus regalos a pie o montando en un caballo como se había aceptado hasta entonces.

Pero habría que esperar hasta 1863 para que el ilustrador sueco Thomas Nast diera forma, para el Harsper’s Weekly, al personaje que todos conocemos hoy. Aunque la mayor parte de las ilustraciones de Nast son en blanco y negro, cuando se colorean, Nast representa a Santa Claus de color rojo y también verde.

En 1931, la conocida marca de refrescos Coca-Cola encargó al caricaturista Habdon Sundblom que, basándose en la imagen creada por Thomas Nasts, dibujara un Papá Noel humanizado y cuya imagen fuera más cercana a las personas para su campaña navideña. Así surgió el Papá Noel vestido de rojo, con cinturón y botas negras que permanece hasta hoy en el imaginario popular, aunque el original fuera vestido de verde. La conocida marca mundial contribuyó a la popularización de estos colores y del mito del mismo, poniendo de manifiesto el poder de las marcas y de las empresas en el mundo cotidiano, y la representación de determinadas escenas asociadas a un producto concreto. Porque, ¿quién no recuerda a Papá Noel bebiendo coca- cola en un spot publicitario? Éste es un claro ejemplo emblemático de una empresa que se apoderó de una tradición y la hizo propia, y no sólo eso, sino que la agrandó y la estableció como parte de la cultura de los países, como gran estímulo de marketing, considerándose en nuestra sociedad que las marcas exitosas son aquéllas que han creado historias.

A día de hoy, la historia cuenta que Papá Noel vive en el Polo Norte acompañado de la señora Noel y de un grupo de duendes que son los encargados de fabricar los juguetes que desean los niños de todo el mundo. Cuando llega la noche del 24 de diciembre, Papá Noel carga todos sus regalos en un saco y recorre el mundo dejando los regalos de los niños debajo del árbol de Navidad.

 Eugenia Álvaro

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